La gran amenaza

Para celebrar el comienzo de la publicación de la colección completa (y de lo que salga en el futuro) de Lefranc por parte de NetCom2 haré una muy breve reseña del primero de sus álbumes y predecesor, en la línea temporal de las aventuras, de El amo del átomo, de inminente aparición.

Titulado originalmente La grande menace, en su edición española de Grijalbo se le llamó La amenaza. NetCom2 recuperará la traducción más exacta del título: La gran amenaza. El lanzamiento está previsto para finales de año y contará, como suele ser habitual en NetCom2, con una nueva traducción.

Guy Lefranc es un personaje, reportero de profesión, creado por Jacques Martin en 1.952, es decir, a continuación de realizar La isla maldita.

En esta primera aventura, concebida como tal a diferencia de los primeros Alix que no dejaban de ser una sucesión bastante deslavazada de aventuras y desventuras,  se enfrentará a enormes peligros (una constante en todos sus álbumes) y conocerá a los que serán en el futuro inseparables compañeros de fatigas.

Se trata de una aventura desarollada en base a una intriga creciente en la que poco a poco van encajando las piezas del puzzle hasta descubrir la terrible amenaza que se esconde detrás del entramado de malhechores. Es esta una aventura mayúscula, capaz de crear una sensación de inmersión en la misma realmente notable.

El dibujo, realizado en el estilo más línea clara de Jacques Martin, es espléndido. Toman especial relevancia los vehículos, tanto terrestres como aéreos, y los paisajes montañosos centroeuropeos dentro de la enorme calidad de cada trazo de Martin.

Dado que hoy por hoy el álbum publicado por Grijalbo en 1.986 es prácticamente imposible de conseguir a un precio razonable, los amantes de la BD no podemos hacer otra cosa que felicitarnos por la iniciativa de NetCom2 que pondrá a nuestra disposición esta aventura a finales de año y que, como comentaba antes, comenzará la publicación de los álbumes de Lefranc a finales de este mismo mes con dos aventuras inéditas: El objetivo y El amo del átomo.