Alix Senator-Las águilas de sangre

Seguramente, más de uno pensará que ya estamos otra vez con otro Alix nuevo del montón, que quiere seguir explotando la franquicia hasta el infinito, pero no, en este caso, tengo que decir rotundamente no. Alix Senator es una serie nueva e independiente a la original y clásica de Jacques Martin que mantiene muchas cosas de esta, eso sí. Le es fiel en muchos aspectos, en realidad, se trata de una secuela. Nos presenta al Galo-Romano con aproximadamente 50 años de edad, ha prosperado, es senador en Roma, tiene un hijo y es mentor del hijo de su amigo Enak, que aquí ha desaparecido. También es amigo y consejero del emperador Octavio Augusto que ahora gobierna.

A una portada muy seductora, le sigue un dibujo muy detallado, sin duda muy bueno, buenísimo. Se puede apreciar que el trazo en negro es mínimo, apenas para perfilar. Cada viñeta es un cuadro de colores casi de paleta de pintor, que te entra por los ojos muy rapidamente. Se utilizan una serie de sombras y brillos para dar volumen y dimensiones a las caras, de hecho, los rostros son de una expresión vivísima, casi reales. Textos muy pocos o los estrictamente necesarios para dar verosimilitud al relato, aquí el dibujo es el que narra primordialmente, el que marca el ritmo, y esto, creo que es uno de sus puntos fuertes.

Lo que más me ha gustado, ha sido un detalle del final muy bien engarzado con el pasado de Alix, es 100% Martin. Aunque se nos muestra dentro de otro estilo diferente, pues no es línea clara, el dibujo es realista aunque respetando las señas de identidad de Alix. Este cambio de tercio tan novedoso, pienso atraerá a un nuevo público además de conservar al de siempre. Alix es muy diferente pero a la vez, paradojicamente, es el mismo de siempre, solo que ha madurado. Te lo crees al verlo, porque ahora con sus canas, sigue teniendo la misma cara de niño, aunque no se ha quedado petrificado en el tiempo, y esto lo hace más humano, mucho más cercano y real. Un Alix menos maniqueo, con una lectura a dos níveles donde nada es explícito, con una trama detectivesca, intrigas palaciegas y profecías.

La recreación de Roma es majestuosa, con viñetas enormes donde se muestra dicha estampa. Si el símbolo de Roma es el águila, aquí está bien presente como parte del argumento, no en vano es parte del título … y que cabe decir del rigor histórico, como suele ser habitual excelente, nada que no sepamos ya.. Y no quiero desvelar más. Alix Senator aguarda muchas sorpresas y alegrías, y lo que es mejor, prepara a Alix para las nuevas generaciones… Buena lectura.

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