Lefranc… Mon Dieu!

A finales del mes pasado salían a la venta los dos primeros álbumes de Lefranc editados por NetCom2. Gracias al tirón de Alix muchos lectores se animaron con esta nueva serie de Jacques Martin aunque para ellos fuese un personaje desconocido.
Esta primera entrega de Lefranc contiene una, en principio, acertada selección de álbumes, ya que nos ofrece el siguiente a lo publicado por Grijalbo en los ochenta (El objetivo) y el primero de la serie vintage iniciada hace un lustro (El amo del átomo) que deberían servir para una exitosa rentrée de un personaje importante de la BD en nuestro país.
Y, sin embargo, la reacción habitual está siendo de decepción y va a ser complicado que muchos de los lectores que se acaban de asomar al mundo de Lefranc repitan. ¿Qué es lo que ha fallado?

El error fundamental ha sido en mi opinión, y por contradictorio que parezca, la selección de títulos: Aventuras muy esperadas por aquellos que conocemos a Lefranc de la época Grijalbo pero que colocan al lector nuevo ante un personaje ya maduro y con una trayectoria y un tipo de aventura no demasiado común, es el caso de El Objetivo, o ante una aventura que intenta retomar con no demasiado acierto la senda clásica con El amo del átomo.
Por otra parte, se ha intentado vender la cercanía de Lefranc a otras series como Blake y Mortimer; error, y gordo. Si bien la serie vintage sí podría argumentalmente estar no demasiado lejos del duo inglés la serie actual se fue desmarcando en los años setenta de ese planteamiento y nos fue ofreciendo aventuras absolutamente rocambolescas y poco creíbles donde Guy Lefranc era una y otra vez capaz de salvar al mundo de males terroríficos. El realismo, la base científica y el desarrollo de personajes creíbles queda totalmente al margen de la pretensión de la serie. Esto no es ni bueno ni malo per se, pero evidentemente decepciona al que espera otra cosa.
Por contra, la serie vintage que pretende recuperar el estilo y el sabor de las primeras aventuras del reportero, unánimemente reconocidas como las mejores, sí está más próxima a la referencia que comercialmente se ha empleado, pero falla casi absolutamente en su propósito en su primer intento y consecuentemente también decepciona.

El otro día en un comentario me refería a lo acertado de la selección de títulos en la primera entrega sin pensar que yo sí he leído esos diez primeros álbumes pero que mucha gente no. Matizo entonces lo dicho y concluyo que comercialmente y para descubrir y despertar interés con la serie es una mala selección.
Comenzar la serie por el principio hubiese restado alguna venta ya que no todos los poseedores de los grijalbos se animarían a comprar de nuevo esos álbumes pero hubiese colocado a los nuevos lectores, que posiblemente sean más, con mucho más deseo de continuar la serie y, llegado el momento, en posición de valorar como se merecen aventuras que recibidas de sopetón y sin referencia previa son de difícil digestión.

El éxito de la siguiente entrega determinará el futuro de la publicación de la serie. No creo que sea insensato, si se está a tiempo, hacer un replanteamiento del orden de publicación y ofrecer al público la posibilidad de disfrutar de grandes obras y de la evolución de un personaje tal y como la concibió su autor.

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9 comentarios on “Lefranc… Mon Dieu!”

  1. Scardanelli dice:

    Suscribo punto por punto todo lo que comentas. Se ha primado la novedad a la calidad, y eso puede tener un caro peaje. Como dices, haber empezado la serie por el principio habría restado algunas ventas a corto plazo, pero la gente se habría enganchado a la serie. No tengo duda de que esta primera tanda será un éxito de ventas, pero la segunda ya lo veremos. Si los foros son significativos de algo, la impresión es que la gente va (vamos)a esperar a los primeros títulos, pasando de todos los demás. Apostar por la calidad siempre es lo más seguro. Un saludo.

    • metamol dice:

      Entiendo perfectamente a lo que os referís en foros y demás. Es más, con todo lo que ahora me gusta Lefranc posiblemente me hubiese pasado lo mismo.
      También entiendo que con el giro que va tomando la serie en la etapa Chaillet hubiese gente que se desenganchase pero con perspectiva y el bagaje anterior bastantes menos de los que se sienten tan defraudados con El objetivo, por ejemplo.
      Pienso que el error puede haber sido tanto de “cortoplacismo” como de visión. En esto último yo también hubiese caído porque siempre me pareció una elección estupenda para comenzar. Y este es el error. Yo no estaba comenzando con la serie.
      Poner la tarta antes que la carne hace fracasar al mejor repostero.
      Saludos!

  2. Jolan dice:

    Yo no sigo Lefranc, pero tenía entendido que esta primera entrega ha sido todo un éxito y que la tirada se está vendiendo muy bien. Es una pena que la impresión que están dejando los primeros álbumes no sea la esperada.

    Espero que no implique un replanteamiento en su publicación y que tampoco afecte a las series en proyecto de Jhen y Orión, pues al fin y al cabo de estas no hay precedentes de publicación.

    Saludos.

  3. jose Manuel dice:

    Saludos. Yo soy de los que no había leído nada de Lefranc, así como tampoco de Alix(la cual sigo con mucho placer).Solo he leído el amo del Atomo, ya que el objetivo, se había agotado en la tienda en el que los compro y estoy a la espera de la reposición del mismo. Me ha recordado un poco a los albunes de Blake y Mortimer, con un comienzo muy bueno y un final precipitado.De el Objetivo, hasta que no lo lea, no puedo opinar. De todas formas, seguiré con los siguientes albunes a ver que tal.

  4. metamol dice:

    Muy buenas Jolan 😉 Parece que sí ha sido un éxito. Creo que en gran parte aprovechando el tirón que ha generado Alix. Leo muchas opiniones de gente decepcionada y que duda. Aparte de otras consideraciones lo primordial es que los han desubicado, en mi opinión.

    Hola José Manuel 🙂 Yo lo que lamento de El amo del átomo es lo que pudo ser y no fue, la caída en picado de una aventura que pintaba genial. También he leído críticas al dibujo que ni entiendo ni lógicamente comparto.
    El objetivo es de los Lefranc actuales (de la actualidad del momento que se dibujan, vaya) y no tiene nada que ver con los vintage. Podrían ser dos series distintas. A pesar del estilo realista de dibujo y de serlo en apariencia, los sucesos narrados bien poco tienen de ello (espera a leer el último de la serie actual, La momia azul, madre de dios ) y puede decepcionar a quien, por apariencia, espera otra cosa. Por eso decía lo de la “desubicación” de lectores nuevos, que esperan otra cosa.
    También he de decir que a mí me gusta muchísimo el Lefranc actual y me apena que sea una senda que parece abandonada hoy por hoy.

    ¡Un saludo!

  5. Jesús dice:

    Cuando en los años 80 llegó Lefranc a las librerías, al principio estuve reticente a comprarlo. “Quieren hacer un sucedáneo de Tintin” pensé. Error que fui cometiendo con otras series, como por ejemplo con B&M. Cada uno está en su línea y las comparaciones son, por lo menos, injustas. Le fui cogiendo el aire a Lefranc y me acabó gustando. Y mucho. Fui comprando todos los álbumes, uno tras otro tal como fueron saliendo. Con el pasar de los años allí quedaron, en la estantería de casa de mis padres. A partir de los primeros 90 ya no salió nada nuevo y casi me olvidé de la serie. Tres cambios de casa y estos libros, y otros, me han seguido de aquí para allá. Vi que en Francia se seguían publicando, y como de vez en cuando iba por el país vecino, pillaba algún Lefranc junto con algún Alix. Cómo lamentaba que aquellas series que tanto me gustaban no se siguiesen publicando por aquí. Y va y resulta que ahora que las tenemos (por un cúmulo de carambolas milagrosas, te lo juro) no se publican acertadamente y su calidad es psche, psche… Ya sé que nunca llueve a gusto de todos, pero yo estoy encantado. Y aún diría más: encantado estoy. Sé que mi proximidad a la editorial puede hacer sospechosa esta declaración, querido Metamol, pero hablo con el corazón en la mano. No sé hacerlo de otra manera. Nunca se podrá saber si volviendo a publicar Lefranc en orden cronológico (y lógico, lo reconozco) las ventas hubiesen ido tan bien como lo están yendo publicando primero lo inédito (No olvidemos que las ediciones de Grijalvo tuvieron gran difusión, y aún hoy se pueden encontrar en algunas librerías) Pero el equilibrio es tan peliagudo, que el fracaso de una de las ediciones haría peligrar, y mucho, la continuidad de la serie. Ésta es una iniciativa de un grupo de amantes de la BD que ha querido rellenar el hueco (socavón, casi) que quedó en nuestro país en lo que a comic europeo se refiere.
    El Objetivo me ha hecho meterme en una aventura de 007. Es increíble, en muchos sentidos, pero me lo he pasado muy bien. En cuanto a El Amo del Átomo, me ha parecido un álbum muy bueno. Con un Lefranc con problemillas de conciencia que le van haciendo más humano. Además, las aventuras inmersas en los cincuenta me gustan más. Es que me va lo retro. Quizá esté un poco desactualizado, pero no me importa. Vendrán mejores y peores álbumes (lo mejor está por venir), pero es lo que tienen estas series: conviven Obras Maestras con otras que lo son menos. La Edad de Oro de Jacques Martin es irrepetible, pero hay guionistas y dibujantes que se están espabilando mucho. Mucho, mucho.
    Larga vida a Guy Lefranc

    • metamol dice:

      Claro que sí, larga vida a Lefranc 🙂
      El enfoque inicial de la entrada era intentar buscar el porqué de esa decepción (que he constatado en varios sitios y por parte de un buen número de personas) y si comercialmente a medio plazo puede dañar a la serie y sus posibilidades de publicación.
      En elforodelabd.forogratis.es el propio editor, César Espona, ha comentado que acaban de recibir un folleto que tenían preparado para poner en situación a los lectores nuevos, vendrá muy bien.
      Viniendo de Alix y con una idea preconcebida hay gente que flipa (negativamente) con El Objetivo porque no tiene nada que ver con lo que se esperaba.
      El caso de El amo del átomo es distinto, en mi opinión. Para mí es un caso de debilidad argumental porque sería, en principio, bastante más digerible, en todos sus aspectos, para quien sólo conoce a Alix y además está increíblemente dibujada.
      Yo espero con ganas la salida de Les Enfants du Bunker, que está a punto de salir en Francia, pero también me gustaría que intercalasen algún Lefranc actual, salido de madre y difícilmente creíble -es así-, pero que siempre me divierte y entretiene.
      Y en su edición española que esté tan bien traducido como El amo del átomo 😉

  6. hoodoo dice:

    Respecto al último comentario quiero decir que, efectivamente, ‘El amo del átomo’ está bien traducido, algo que no ocurre con ‘El objetivo’. Las ganas de realizar una traducción lo más fiel posible al original han llevado al traductor al extremo de ser tan literal que el resultado chirría mucho. Los textos de algunas viñetas resultan (perdón) ridículos por esta circunstancia

    • metamol dice:

      Todas estas obras del universo Martin son complicadas de traducir. Tal y como comentas siendo demasiado literal suena todo demasiado hueco. La traducción de Jesús Caso para El amo del átomo es sobresaliente. En el resto de álbumes hay un poco de todo, unas mejores que otras, aunque yo creo que todas superan el listón de lo admisible.


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